Archive for the ‘Uncategorized’ Category

Homenaje al bibliotecario, héroe de los tiempos modernos

Texto de Marie Lebert / dibujos de Denis Renard / traducción de Alicia Simmross / versión francesa / versión inglesa


Los bibliotecarios juegan un papel crucial en el mundo del libro, prueba de que los verdaderos héroes de los tiempos modernos no suelen ser los que creemos. Las bibliotecas están ampliamente cubiertas por los medios de comunicación, ¿pero qué ocurre con aquellos que las hacen funcionar?


Desde el siglo XV, fecha de la invención del libro impreso, el bibliotecario se desloma como puede, con mucha convicción y pocos medios, en todo tipo de bibliotecas, tanto generales como especializadas.


Tras haber sido, durante numerosas décadas, una actividad asignada a los historiadores locales y a los voluntarios, la profesión obtiene al fin el estatus que se merece, después de años de debates a escala local, departamental, regional, nacional e internacional.


A menudo, el bibliotecario ya no se desempeña en una biblioteca sino en una mediateca, la cual comprende no solo una sala de referencia y un servicio de préstamo, además de una discoteca, una videoteca, una artoteca, una sala de exposiciones, una sala de conferencias (con encuentros, debates, firmas de libros, conciertos, horas del cuento y, en ocasiones, clases de yoga o taichí), una sala de cine, una biblioteca electrónica y un ciberespacio con wifi.


Y, en el mejor de los casos, una verdadera cafetería antes que una simple máquina dispensadora de bebidas bajo la escalera.


Como último cambio tecnológico, el bibliotecario lee libros electrónicos (también llamados ebooks) en su ordenador (portátil o no), su teléfono inteligente, su tableta multifuncional o su lector electrónico. Más o menos convencido en un comienzo, solo para estar al tanto, antes de ser totalmente seducido por estos nuevos equipos.


El bibliotecario ve entonces cómo el libro electrónico invade el mundo y amenaza el modelo económico bien afinado de los siglos anteriores. El papel estaría en su lecho de muerte, según algunos profetas electrónicos. Pero el bibliotecario, como David contra Goliat, reúne a todos los profesionales del libro (autores, traductores, ilustradores, fotógrafos, diseñadores, editores, libreros, periodistas, distribuidores, etcétera) hacia un único y noble objetivo.


Lo importante es la obra, explica convencido, y no el soporte. Amar es mirar en la misma dirección.


Gracias a él, las tabletas y los lectores electrónicos se llevan bien con los libros impresos y llegan incluso a compartir los mismos estands en las ferias del libro, a la espera de ocupar todo el espacio.


Además de las tareas habituales (compra, catalogación, indexación, préstamo, orden e inventario), el bibliotecario nutre de manera continua su blog profesional, su muro de Facebook y su hilo de Twitter a la vez que gestiona sus cuentas de Instagram y Tumblr y las conversaciones del WhatsApp. Y cuando los continuos comentarios de la última publicación de su blog cesan un poco, llega incluso a actualizar algún que otro artículo de Wikipedia.


Muchos se volverían locos al tener que hacer tantas cosas a la vez. Pero, con fuerza de voluntad más algunas sesiones de relajación, el bibliotecario hace tiempo que aprendió a gestionar su estrés mientras lucha con el sindicato para salvar su empleo y aumentar su sueldo base.


Por la noche, en caso de insominio, el bibliotecario no tecnológico sueña con la época en que internet no había invadido el planeta en general y las bibliotecas en particular. Mientras, el bibliotecario tecnológico sueña con el (verdadero) papel electrónico, el cual sigue en las probetas de los investigadores a pesar de un próximo lanzamiento anunciado cada año. Algunos bibliotecarios tecnológicos sueñan incluso con ofertas de trabajo más lucrativas en otros planetas.


Tras esta breve digresión nocturna, terminaremos subrayando con insistencia el papel fundamental del bibliotecario —tanto en su versión clásica como en la versión 2.0— en un mundo del libro continuamente cambiante.


El bibliotecario ya estaba ahí para poner orden en lo que Gutenberg y sus sucesores imprimían. El bibliotecario estaba ahí también para organizar las primeras bibliotecas municipales. El bibliotecario estaba igualmente ahí para promover la lectura pública junto a las generaciones de pequeños y grandes lectores. El bibliotecario actual gestiona no solo documentos impresos sino también CD, DVD, páginas web, archivos textuales, de audio, de video y multimedia, así como libros electrónicos en grandes cantidades.


Dado el número de documentos, la multiplicidad de soportes y la omnipresencia de las redes sociales, la tarea se hace cada vez más ardua. Pero como desde hace cinco siglos que el bibliotecario sabe resistir en todos los frentes, una apuesta más (y un sueldo de acuerdo) no le da miedo.


Copyright © 2018 Marie Lebert, Denis Renard y Alicia Simmross

Written by marielebert

2018/08/11 at 02:54

Posted in Uncategorized